Semillas Salvia amarissima
La Salvia amarissima es una herbácea perenne de porte erguido y ramificado, originaria de México, reconocida por su delicada floración de intenso color azul violáceo y por su follaje aromático. Es una especie de aspecto liviano y natural, que aporta movimiento y color a las plantaciones y resulta especialmente interesante para jardines que buscan incorporar especies atractivas para la fauna.
Forma matas ramificadas que pueden alcanzar aproximadamente 80 a 120 cm de altura. Durante el verano y el otoño produce numerosas flores tubulares azul violáceas, dispuestas a lo largo de los tallos florales. Su floración, de aspecto etéreo y prolongado, se destaca especialmente cuando se cultiva en plantaciones naturalistas junto a otras herbáceas y gramíneas ornamentales.
Sus flores son atractivas para abejas, mariposas y otros polinizadores, por lo que constituye una excelente incorporación para jardines biodiversos y espacios destinados a favorecer la presencia de fauna. Su porte abierto y su floración liviana permiten combinarla con otras especies de floración estival y otoñal, donde aporta altura, movimiento y color.
Es una especie que prospera a pleno sol, en suelos livianos y bien drenados. Requiere riegos moderados y no tolera los excesos de humedad. Es sensible a las bajas temperaturas y a las heladas, especialmente durante sus primeros años, por lo que en regiones con inviernos fríos se recomienda cultivarla en sitios protegidos y evitar su exposición a heladas intensas.
Apta para zonas USDA 9–11.
🌱 Consejos de siembra
Se recomienda sembrar durante primavera, cuando las temperaturas se encuentren cercanas a los 20 °C y haya pasado el riesgo de heladas. Utilizar un sustrato liviano, aireado y con buen drenaje.
Las semillas requieren luz para germinar, por lo que deben sembrarse superficialmente, sobre el sustrato, sin cubrirlas o cubriéndolas apenas con una fina capa de vermiculita. Mantener humedad constante durante la germinación, evitando los encharcamientos.
En nuestras condiciones de cultivo, la germinación se produce con temperaturas cercanas a los 20 °C y exposición a la luz. Una vez emergidas, trasplantar cuando las plántulas presenten 2 a 4 hojas verdaderas, procurando no exponerlas a temperaturas bajas o heladas.
Una vez establecida, requiere riegos moderados y una buena exposición solar para desarrollarse correctamente. En zonas con inviernos fríos, se recomienda protegerla de las heladas intensas, especialmente durante los primeros inviernos.
PODER GERMINATIVO: 60%
