El Allium giganteum es una de las especies de ajo ornamental más imponentes, con grandes inflorescencias esféricas de color violeta que emergen sobre tallos de hasta 1,5 metros de altura. Su floración ocurre a fines de primavera y comienzos del verano, aportando estructura y color al jardín mientras atrae polinizadores.
Este Allium es resistente al frío, tolerando temperaturas de hasta -30°C (USDA 4-9). Prefiere pleno sol y suelos bien drenados para un óptimo desarrollo. Su riego debe ser moderado, evitando encharcamientos que puedan afectar el bulbo. Una vez establecido, requiere poco mantenimiento y puede naturalizarse, floreciendo año tras año.
Los bulbos se plantan en otoño, a una profundidad de 15 cm, con una separación de 20-30 cm entre ellos.
El Allium giganteum es una de las especies de ajo ornamental más imponentes, con grandes inflorescencias esféricas de color violeta que emergen sobre tallos de hasta 1,5 metros de altura. Su floración ocurre a fines de primavera y comienzos del verano, aportando estructura y color al jardín mientras atrae polinizadores.
Este Allium es resistente al frío, tolerando temperaturas de hasta -30°C (USDA 4-9). Prefiere pleno sol y suelos bien drenados para un óptimo desarrollo. Su riego debe ser moderado, evitando encharcamientos que puedan afectar el bulbo. Una vez establecido, requiere poco mantenimiento y puede naturalizarse, floreciendo año tras año.
Los bulbos se plantan en otoño, a una profundidad de 15 cm, con una separación de 20-30 cm entre ellos.